Un mandamiento nuevo
Un mandamiento nuevo
nos da el Señor:
que nos amemos todos
como nos ama Dios.
La señal de los cristianos,
es amarnos como hermanos.
Quien a sus hermanos no ama,
miente si a Dios dice que ama,
miente si a Dios dice que ama.
Cristo , Luz, Verdad y Vida,
al perdón y amor invita.
Perdonemos al hermano,
como Cristo ha perdonado.
En trabajos y fatigas,
Cristo a todos nos anima.
Comulguemos con frecuencia,
para amarnos en conciencia.
Nuestra fe no desfallezca,
que el Señor es nuestra fuerza.
Quiten odios y rencores,
de todos los corazones.
Si al enfermo visitamos,
a Dios mismo consolamos.
En la vida y en la muerte,
Dios nos ama para siempre.
Hoy el Señor resucitó
Hoy el Señor resucitó
y de la muerte nos libró.
Alegría y paz, hermanos,
que el Señor resucitó.
La luz de Dios en él brilló
de nueva vida nos llenó.
Porque esperó, Dios lo libró
y de la muerte lo sacó.
El pueblo en él, vida encontró,
la esclavitud ya terminó.
Todos cantad: ¡Aleluya!
Todos gritad : ¡Aleluya!
¡Oh Victoria, Tú reinarás!
El Verbo en ti clavado,
muriendo nos rescató;
de ti, madero santo,
nos viene la redención.
Hermanos, la Cruz de Cristo....
miércoles, 22 de julio de 2015
TEMA 12- EL DIA DE NUESTRO BAUTISMO (Cateq. Bautismal)
Nuestra experiencia
Recordamos ya el jueves de la última cena, el viernes de la Pasión y muerte de Jesús y el domingo de su Resurrección. Ahora vamos a recordar el día de nuestro bautismo.
¿Qué tiene que ver nuestro bautismo con todos esos acontecimientos de la vida de Jesús? Tiene mucho que ver porque nuestro bautismo es fruto de todo eso que hizo Jesús.
Vamos a pensar en la importancia de ser bautizados:
-¿Cuándo celebramos la fiesta de los hijos de Dios"?
-¿Por qué celebramos esa fiesta y cómo la celebramos?
-¿Quiénes se alegran más de que seamos hijos de Dios?
-¿Qué nos debe recordar siempre el agua?
-¿Cómo debemos celebrar el aniversario de nuestro bautismo?
La palabra de Dios
Leamos juntos cómo Jesús, antes de volver a los cielos, envió a los apóstoles por todo el mundo a predicar y bautizar a toda la humanidad (Mateo 28, 16-20)
Explicación del mensaje
-Para nosotros el día de nuestro bautismo fue como el día de nuestra resurrección. Antes de ser bautizados, estábamos "muertos" por el pecado. En el momento del bautismo, comenzamos a vivir como hijos de Dios. Por eso el día de nuestro bautismo fue un día de fiesta : Dios hizo fiesta en el cielo el día de nuestro bautismo.
-En la ceremonia de nuestro bautismo pasaron muchas cosas:
-Nos recibieron en la Iglesia y entramos.
-Nos leyeron por primera vez la Palabra de Dios.
-Oraron todos los fieles por nosotros.
-Nos ungieron con el óleo, para alejar todo mal.
-Hicieron el acto de fe de en nuestro nombre.
-Nos bautizaron en el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo.
-Nos ungieron con el santo crisma.
-Nos pusieron un vestido blanco, signo de gracia.
-Nos dieron un cirio encendido, como luz de Cristo.
-Entonces no nos dimos cuenta de nada. Las sesiones de catequesis nos ayudan a entender todas estas cosas. (p. 32).
Mateo 28, 16-20
Nuestro bautismo
En este espacio pega una foto de tu bautismo o haz un dibujo de aquel día.
Demos gracias a Dios por habernos bautizado. También démosle gracias a nuestros padres y padrinos.
Subió a los cielos y está sentando la diestra de Dios Padre. (p.33)
Recordamos ya el jueves de la última cena, el viernes de la Pasión y muerte de Jesús y el domingo de su Resurrección. Ahora vamos a recordar el día de nuestro bautismo.
¿Qué tiene que ver nuestro bautismo con todos esos acontecimientos de la vida de Jesús? Tiene mucho que ver porque nuestro bautismo es fruto de todo eso que hizo Jesús.
Vamos a pensar en la importancia de ser bautizados:
-¿Cuándo celebramos la fiesta de los hijos de Dios"?
-¿Por qué celebramos esa fiesta y cómo la celebramos?
-¿Quiénes se alegran más de que seamos hijos de Dios?
-¿Qué nos debe recordar siempre el agua?
-¿Cómo debemos celebrar el aniversario de nuestro bautismo?
La palabra de Dios
Leamos juntos cómo Jesús, antes de volver a los cielos, envió a los apóstoles por todo el mundo a predicar y bautizar a toda la humanidad (Mateo 28, 16-20)
Explicación del mensaje
-Para nosotros el día de nuestro bautismo fue como el día de nuestra resurrección. Antes de ser bautizados, estábamos "muertos" por el pecado. En el momento del bautismo, comenzamos a vivir como hijos de Dios. Por eso el día de nuestro bautismo fue un día de fiesta : Dios hizo fiesta en el cielo el día de nuestro bautismo.
-En la ceremonia de nuestro bautismo pasaron muchas cosas:
-Nos recibieron en la Iglesia y entramos.
-Nos leyeron por primera vez la Palabra de Dios.
-Oraron todos los fieles por nosotros.
-Nos ungieron con el óleo, para alejar todo mal.
-Hicieron el acto de fe de en nuestro nombre.
-Nos bautizaron en el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo.
-Nos ungieron con el santo crisma.
-Nos pusieron un vestido blanco, signo de gracia.
-Nos dieron un cirio encendido, como luz de Cristo.
-Entonces no nos dimos cuenta de nada. Las sesiones de catequesis nos ayudan a entender todas estas cosas. (p. 32).
Mateo 28, 16-20
Nuestro bautismo
En este espacio pega una foto de tu bautismo o haz un dibujo de aquel día.
Demos gracias a Dios por habernos bautizado. También démosle gracias a nuestros padres y padrinos.
Subió a los cielos y está sentando la diestra de Dios Padre. (p.33)
jueves, 16 de julio de 2015
TEM 11-EL DOMINGO DE LA RESURRECCION (Catequesis Bautismal)
Nuestra experiencia
En la mañana del domingo, tres días después de haber muerto Jesús, unas piadosas mujeres corrieron hasta el sepulcro de piedra, con bálsamos y perfumes para embalsamar su cadáver.
Cuando llegaron, vieron que el sepulcro estaba vacío. Y ese mismo día, Jesús resucitado comenzó a aparecerse a los apóstoles y a más de quinientos discípulos.
Nosotros celebramos la Resurrección de Jesús todos los domingos:
-¿Qué sientes tú cuando piensas en el próximo domingo?
-¿Por qué los cristianos vamos a misa todos los domingos?
-¿Quién nos invita y quién nos espera en cada misa?
-Cuando hablamos en nuestro corazón, quién nos oye?
-En el templo, ¿Cuál es el símbolo de Jesús resucitado?
La palabra de Dios
-Al amanecer del domingo, los apóstoles y las buenas mujeres encontraron el sepulcro vacío, porque Jesús había resucitado. Escuchemos con atención que esa misma tarde , Jesús se apareció a los discípulos que iban a Emaús. (Lucas 24,13-35)
Explicación del mensaje
-La fiesta más grande para los cristianos es el domingo de Resurrección. Esta fiesta es tan importante que nosotros la celebramos todos los domingos. Y es así porque el día más importante y más bello en la vida de Jesús fue precisamente el día de su Resurrección gloriosa, cuando triunfó sobre la muerte y salió del sepulcro glorioso para nunca más morir.
-Jesús resucitado se apareció muchas veces a los apóstoles y a los que habían creído en él. El Evangelio nos cuenta muchas de ésas apariciones y son todas bellísimas. Ojalá oyéramos, una y otra vez, esas historias maravillosas, que son absolutamente verdaderas.
-Hoy hemos recordado especialmente la aparición a los discípulos de Emaús. Cuando Jesús se sentó a la mesa con los dos discípulos, ellos lo reconocieron al partir el pan. Lo importante es que nosotros, desde niños, nos acostumbremos a pensar que Jesús resucitado está con nosotros todos los días, aunque no podamos verlo. Y siempre podemos hablar con él. (p.30)
Lucas 24,13-35
Los discípulos de Emaús
Observa los dibujos que ilustran la Palabra y colorea a Jesús resucitado, que parte el pan.
De ahora en adelante, el domingo tiene que ser para nosotros un día especial, no simplemente un día de descanso, sino el día "en que resucitó Jesús".
Descendió a los infiernos.
Al tercer día resucitó de entre los muertos. (p.31)
En la mañana del domingo, tres días después de haber muerto Jesús, unas piadosas mujeres corrieron hasta el sepulcro de piedra, con bálsamos y perfumes para embalsamar su cadáver.
Cuando llegaron, vieron que el sepulcro estaba vacío. Y ese mismo día, Jesús resucitado comenzó a aparecerse a los apóstoles y a más de quinientos discípulos.
Nosotros celebramos la Resurrección de Jesús todos los domingos:
-¿Qué sientes tú cuando piensas en el próximo domingo?
-¿Por qué los cristianos vamos a misa todos los domingos?
-¿Quién nos invita y quién nos espera en cada misa?
-Cuando hablamos en nuestro corazón, quién nos oye?
-En el templo, ¿Cuál es el símbolo de Jesús resucitado?
La palabra de Dios
-Al amanecer del domingo, los apóstoles y las buenas mujeres encontraron el sepulcro vacío, porque Jesús había resucitado. Escuchemos con atención que esa misma tarde , Jesús se apareció a los discípulos que iban a Emaús. (Lucas 24,13-35)
Explicación del mensaje
-La fiesta más grande para los cristianos es el domingo de Resurrección. Esta fiesta es tan importante que nosotros la celebramos todos los domingos. Y es así porque el día más importante y más bello en la vida de Jesús fue precisamente el día de su Resurrección gloriosa, cuando triunfó sobre la muerte y salió del sepulcro glorioso para nunca más morir.
-Jesús resucitado se apareció muchas veces a los apóstoles y a los que habían creído en él. El Evangelio nos cuenta muchas de ésas apariciones y son todas bellísimas. Ojalá oyéramos, una y otra vez, esas historias maravillosas, que son absolutamente verdaderas.
-Hoy hemos recordado especialmente la aparición a los discípulos de Emaús. Cuando Jesús se sentó a la mesa con los dos discípulos, ellos lo reconocieron al partir el pan. Lo importante es que nosotros, desde niños, nos acostumbremos a pensar que Jesús resucitado está con nosotros todos los días, aunque no podamos verlo. Y siempre podemos hablar con él. (p.30)
Lucas 24,13-35
Los discípulos de Emaús
Observa los dibujos que ilustran la Palabra y colorea a Jesús resucitado, que parte el pan.
De ahora en adelante, el domingo tiene que ser para nosotros un día especial, no simplemente un día de descanso, sino el día "en que resucitó Jesús".
Descendió a los infiernos.
Al tercer día resucitó de entre los muertos. (p.31)
miércoles, 15 de julio de 2015
TEMA 10-EL VIERNES DE LA PASION Y MUERTE (Cateq. bautismal)
Nuestra experiencia
Al terminar la última cena, Jesús salió con sus apóstoles hacia el huerto de Getsemaní y comenzó su Pasión.
Por eso, el Viernes Santo, los cristianos celebramos ese camino doloroso que llevó a Jesús, desde la agonía del huerto hasta su muerte en el calvario.
Hoy vamos a recordar un poco esos misterios:
-¿Has mirado con atención un crucifijo?
-¿Quiénes han visto el viacrucis de la parroquia?
-¿Cuál de los sufrimientos de Cristo nos parece el peor?
-¿Quién puede decirnos para qué sufrió tanto Jesús?
-¿Qué debemos hacer cuando recordamos la muerte de Jesús?
La Palabra de Dios
-Un viernes, a las tres de la tarde, Jesús crucificado muere por todos nosotros después de sufrir los dolores de la Pasión. Leamos, piadosamente, la crucifixión y muerte de Jesús. (Mateo 27,33-56)
Explicación del mensaje
-En la última cena Jesús había dicho: "Éste es el cáliz de mi sangre...que será derramada por vosotros y por todos los hombres para el perdón de los pecados". Y esa misma noche, en el huerto de los olivos, Jesús empezó a sudar gotas de sangre. Después llegaron los azotes, la corona de espinas, los clavos en las manos y en los pies, el arrancarle violentamente sus vestidos...Todo esto hizo derramar la sangre de Jesús hasta que murió crucificado.
-Jesús sufrió y murió libremente, esto es, porque él quiso sufrir y morir. No le quitaron la vida; él la ofreció y la dio. Nos preguntamos: ¿Por qué quiso sufrir y morir Jesús? Pero él ya lo dijo: lo hizo por nosotros y por todos los hombres, para el perdón de nuestros pecados.
-El Viernes Santo, los cristianos recordamos, paso a paso, la Pasión y muerte de Jesús. Y ese día también descubrimos lentamente el crucifijo y lo adoramos. Mejor dicho: adoramos a Cristo, Hijo de Dios, que quiso morir por nosotros en esa cruz.
Después recordamos que los amigos de Jesús, cuando lo vieron ya muerto, bajaron su cuerpo de la cruz y lo colocaron en un sepulcro de piedra. (p.28)
Mateo 27, 33-56
La crucifixión y muerte de Jesús
Dibuja la cruz en la que murió Jesús.
Los niños cristianos también podemos recordar, paso a paso, la Pasión y muerte de Jesús. Y si llevamos un crucifijo sobre el pecho, debemos hacerlo con respeto y piedad.
Fue crucificado , muerto y sepultado (p.29)
Al terminar la última cena, Jesús salió con sus apóstoles hacia el huerto de Getsemaní y comenzó su Pasión.
Por eso, el Viernes Santo, los cristianos celebramos ese camino doloroso que llevó a Jesús, desde la agonía del huerto hasta su muerte en el calvario.
Hoy vamos a recordar un poco esos misterios:
-¿Has mirado con atención un crucifijo?
-¿Quiénes han visto el viacrucis de la parroquia?
-¿Cuál de los sufrimientos de Cristo nos parece el peor?
-¿Quién puede decirnos para qué sufrió tanto Jesús?
-¿Qué debemos hacer cuando recordamos la muerte de Jesús?
La Palabra de Dios
-Un viernes, a las tres de la tarde, Jesús crucificado muere por todos nosotros después de sufrir los dolores de la Pasión. Leamos, piadosamente, la crucifixión y muerte de Jesús. (Mateo 27,33-56)
Explicación del mensaje
-En la última cena Jesús había dicho: "Éste es el cáliz de mi sangre...que será derramada por vosotros y por todos los hombres para el perdón de los pecados". Y esa misma noche, en el huerto de los olivos, Jesús empezó a sudar gotas de sangre. Después llegaron los azotes, la corona de espinas, los clavos en las manos y en los pies, el arrancarle violentamente sus vestidos...Todo esto hizo derramar la sangre de Jesús hasta que murió crucificado.
-Jesús sufrió y murió libremente, esto es, porque él quiso sufrir y morir. No le quitaron la vida; él la ofreció y la dio. Nos preguntamos: ¿Por qué quiso sufrir y morir Jesús? Pero él ya lo dijo: lo hizo por nosotros y por todos los hombres, para el perdón de nuestros pecados.
-El Viernes Santo, los cristianos recordamos, paso a paso, la Pasión y muerte de Jesús. Y ese día también descubrimos lentamente el crucifijo y lo adoramos. Mejor dicho: adoramos a Cristo, Hijo de Dios, que quiso morir por nosotros en esa cruz.
Después recordamos que los amigos de Jesús, cuando lo vieron ya muerto, bajaron su cuerpo de la cruz y lo colocaron en un sepulcro de piedra. (p.28)
Mateo 27, 33-56
La crucifixión y muerte de Jesús
Dibuja la cruz en la que murió Jesús.
Los niños cristianos también podemos recordar, paso a paso, la Pasión y muerte de Jesús. Y si llevamos un crucifijo sobre el pecho, debemos hacerlo con respeto y piedad.
Fue crucificado , muerto y sepultado (p.29)
martes, 14 de julio de 2015
TEMA 9- EL JUEVES DE LA ÚLTIMA CENA (Cateq. bautismal)
Nuestra experiencia
Ya sabemos, hasta donde nosotros podemos entenderlo, quién es Jesús. Pero ahora debemos aprender las cosas más importantes que Jesús hizo.
Y uno de los días más importantes en la vida de Jesús fue el jueves de la última cena, cuando se reunió con sus apóstoles en el cenáculo.
Tratemos de recordar con cariño estas maravillas:
-¿ Has visto en tu casa el cuadro de la última cena?
-¿Qué hacemos los cristianos el Jueves Santo?
-¿Por qué todos los cristianos debemos comulgar ese día?
-¿Tienes deseos de hacer pronto tu Primera Comunión?
-¿Por qué el Jueves Santo el sacerdote lava los pies a doce hombres?
La Palabra de Dios
-Un día antes de morir crucificado, Jesús celebró con sus apóstoles la cena pascual según cuentan los evangelios. Recordemos que Jesús lavó los pies a sus discípulos (Juan 13, 1-2) y, también, la cena pascual (Lucas 22,15-20).
Explicación del mensaje
-El evangelio nos cuenta que Jesús, la víspera de su muerte, invitó a los apóstoles a comer la cena pascual. Era importante para los judíos porque celebraban la salida de Egipto. En medio de la cena, Jesús se levantó y lavó los pies a sus discípulos como ejemplo de humildad, de amor fraternal y de servicio a los demás.
-Después les explicó lo que había hecho y les dijo que ellos debían hacer lo mismo: servirse unos a otros. Más tarde, en su conversación, les dio un mandamiento nuevo: "Amaos los unos a los otros, como yo os he amado". Y explicó cómo los verdaderos cristianos, desde niños, se distinguen por la bondad y el cariño mutuo.
-Al final hizo lo más maravilloso: tomó pan, lo partió y les dijo: "Tomad, esto es mi cuerpo". Tomó luego el cáliz, se lo dio y les dijo: "Ésta es mi sangre, que va a ser derramada por muchos". En esta forma Jesús nos dio a comer su cuerpo y a beber su sangre, bajo las especies de la Eucaristía. Además, les dio a los apóstoles el poder de hacer lo mismo" en memoria suya". (p.26)
Juan 13,1-2- Lucas 22,15-20
La última cena
Dibuja a Jesús con sus discípulos, y el pan y el vino en la última cena.
La enseñanza que Jesús dio fue la de "compartir" lo que tenemos. Sería muy bueno, en esta semana, dar una limosna a una familia pobre, sea personalmente cada uno en grupo.
Padeció bajo el poder de Poncio Pilato. (p.27)
Ya sabemos, hasta donde nosotros podemos entenderlo, quién es Jesús. Pero ahora debemos aprender las cosas más importantes que Jesús hizo.
Y uno de los días más importantes en la vida de Jesús fue el jueves de la última cena, cuando se reunió con sus apóstoles en el cenáculo.
Tratemos de recordar con cariño estas maravillas:
-¿ Has visto en tu casa el cuadro de la última cena?
-¿Qué hacemos los cristianos el Jueves Santo?
-¿Por qué todos los cristianos debemos comulgar ese día?
-¿Tienes deseos de hacer pronto tu Primera Comunión?
-¿Por qué el Jueves Santo el sacerdote lava los pies a doce hombres?
La Palabra de Dios
-Un día antes de morir crucificado, Jesús celebró con sus apóstoles la cena pascual según cuentan los evangelios. Recordemos que Jesús lavó los pies a sus discípulos (Juan 13, 1-2) y, también, la cena pascual (Lucas 22,15-20).
Explicación del mensaje
-El evangelio nos cuenta que Jesús, la víspera de su muerte, invitó a los apóstoles a comer la cena pascual. Era importante para los judíos porque celebraban la salida de Egipto. En medio de la cena, Jesús se levantó y lavó los pies a sus discípulos como ejemplo de humildad, de amor fraternal y de servicio a los demás.
-Después les explicó lo que había hecho y les dijo que ellos debían hacer lo mismo: servirse unos a otros. Más tarde, en su conversación, les dio un mandamiento nuevo: "Amaos los unos a los otros, como yo os he amado". Y explicó cómo los verdaderos cristianos, desde niños, se distinguen por la bondad y el cariño mutuo.
-Al final hizo lo más maravilloso: tomó pan, lo partió y les dijo: "Tomad, esto es mi cuerpo". Tomó luego el cáliz, se lo dio y les dijo: "Ésta es mi sangre, que va a ser derramada por muchos". En esta forma Jesús nos dio a comer su cuerpo y a beber su sangre, bajo las especies de la Eucaristía. Además, les dio a los apóstoles el poder de hacer lo mismo" en memoria suya". (p.26)
Juan 13,1-2- Lucas 22,15-20
La última cena
Dibuja a Jesús con sus discípulos, y el pan y el vino en la última cena.
La enseñanza que Jesús dio fue la de "compartir" lo que tenemos. Sería muy bueno, en esta semana, dar una limosna a una familia pobre, sea personalmente cada uno en grupo.
Padeció bajo el poder de Poncio Pilato. (p.27)
3 PARTE- JESÚS ES NUESTRO ÚNICO SALVADOR (Cateq. bautismal)
9. El jueves de la última cena.
10. El viernes de la Pasión y muerte.
11. El domingo de la Resurrección.
12. El día de nuestro bautismo.
10. El viernes de la Pasión y muerte.
11. El domingo de la Resurrección.
12. El día de nuestro bautismo.
ORACIONES A LA VIRGEN MARIA (Catequesis Bautismal)
El ángelus
Guía: El ángel del Señor anunció a María
Todos: Y ella concibió por obra del Espíritu Santo.
Dios te salve ,María...
Guía: He aquí la esclava del Señor.
Todos: Hágase en mí según tu Palabra.
Dios te salve , María...
Guía: El Verbo se hizo hombre.
Todos: Y habitó entre nosotros.
Dios te salve, María...
La salve
Dios te salve, Reina y Madre de misericordia,
vida, dulzura y esperanza nuestra.¡ Dios te salve!
A ti clamamos los desterrados hijos de Eva,
a ti suspiramos, gimiendo y llorando
en este valle de lágrimas.
Ea, pues, Señora abogada nuestra,
vuelve a nosotros tus ojos misericordiosos
y, después de este destierro, muéstranos a Jesús,
fruto bendito de tu vientre.
Oh clemente , oh piadosa, oh dulce Virgen María.
Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios,
para que seamos dignos de alcanzar las promesas
y gracias de Nuestro Señor Jesucristo. Amén.
Obras de misericordia corporales
1- Visitar y cuidar a los enfermos.
2-Dar de comer al hambriento.
3-Dar de beber al sediento.
4-Dar posada al peregrino.
5-Vestir al desnudo.
6-Redimir al cautivo.
7-Enterrar a los muertos.
Obras de misericordia espirituales
1-Enseñar al que no sabe.
2-Dar buen consejo al que lo necesita.
3-Corregir al que yerra.
4-Perdonar las injurias.
5-Consolar al triste.
6-Sufrir con paciencia los defectos de los demás.
7-Rogar a Dios por vivos y difuntos. (p.24)
Guía: El ángel del Señor anunció a María
Todos: Y ella concibió por obra del Espíritu Santo.
Dios te salve ,María...
Guía: He aquí la esclava del Señor.
Todos: Hágase en mí según tu Palabra.
Dios te salve , María...
Guía: El Verbo se hizo hombre.
Todos: Y habitó entre nosotros.
Dios te salve, María...
La salve
Dios te salve, Reina y Madre de misericordia,
vida, dulzura y esperanza nuestra.¡ Dios te salve!
A ti clamamos los desterrados hijos de Eva,
a ti suspiramos, gimiendo y llorando
en este valle de lágrimas.
Ea, pues, Señora abogada nuestra,
vuelve a nosotros tus ojos misericordiosos
y, después de este destierro, muéstranos a Jesús,
fruto bendito de tu vientre.
Oh clemente , oh piadosa, oh dulce Virgen María.
Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios,
para que seamos dignos de alcanzar las promesas
y gracias de Nuestro Señor Jesucristo. Amén.
Obras de misericordia corporales
1- Visitar y cuidar a los enfermos.
2-Dar de comer al hambriento.
3-Dar de beber al sediento.
4-Dar posada al peregrino.
5-Vestir al desnudo.
6-Redimir al cautivo.
7-Enterrar a los muertos.
Obras de misericordia espirituales
1-Enseñar al que no sabe.
2-Dar buen consejo al que lo necesita.
3-Corregir al que yerra.
4-Perdonar las injurias.
5-Consolar al triste.
6-Sufrir con paciencia los defectos de los demás.
7-Rogar a Dios por vivos y difuntos. (p.24)
lunes, 13 de julio de 2015
TEMA 8- EL HIJO ETERNO DE DIOS SE HIZO HOMBRE (Cateq. Bautismal)
Nuestra experiencia
No basta decir que "Jesús es el Hijo eterno de Dios". Tenemos que añadir algo muy importante para nosotros: que "el Hijo eterno de Dios se hizo hombre, como nosotros". Esto es, igual a nosotros en todo, menos en el pecado.
Y esto quiere decir que Jesús es igual a nosotros, pero que es Dios. Por eso es tan maravilloso Jesús:
porque es Dios y hombre, al mismo tiempo. Hace cosas de Dios y hace cosas de hombre.
Pensemos hoy en todo esto:
-¿Por qué nos gusta tanto la Navidad?
-¿Qué celebramos el día de la Navidad?
-¿Quién fue la madre de Jesús cuando se hizo hombre?
-¿Por qué lloraba el Niño Jesús?
-¿Cuántos años vivió Jesús en este mundo?
La Palabra de Dios
-Leamos y recordemos con gran cariño todos los detalles que nos cuenta el evangelio del nacimiento de Jesús. (Lucas 2, 1-20)
Explicación del mensaje
-La historia del nacimiento de Jesús en Belén es una de las páginas más bellas del evangelio. Nosotros debemos recordar con gran cariño todos los detalles que rodearon el nacimiento de Jesús: la pobreza de la cueva donde nació, el anuncio de los ángeles a los pastores, la alegría de María, la estrella que trajo a los magos desde muy lejos...
-Debemos pensar también que el niño Jesús fue creciendo poco a poco, como crecemos nosotros. Jesús quiso ser niño para enseñarles a todos los niños cómo deben ser. Nos dio ejemplo de que, al mismo tiempo que crecemos en estatura también tenemos que crecer en sabiduría, con nuestro estudio, y en gracia delante de Dios, con nuestra bondad y caridad con todo el mundo.
-También nos dio un ejemplo especial de obediencia porque Jesús, siendo el Hijo eterno de Dios, quiso someterse a la Virgen María y a su esposo san José. Dios se hizo hombre para darnos ejemplo de vida. Por eso debemos leer el evangelio: para copiar ese modelo de vida que nos enseña Jesús. (p.22)
Lucas 2, 1-20
El nacimiento de Jesús
Completa el nacimiento de Jesús: dibuja la estrella, los pastores y los Reyes que adoraron al niño Jesús.
Al recordar todas estas cosas, nosotros debemos sentir un gran cariño hacia la Virgen María. Ella es la Madre de Dios, porque es Madre de Jesús. Por eso es tan buena y nos quiere tanto.
Que fue concebido por obra y gracia del espíritu Santo. Nació de Santa María Virgen... (p.23)
7-TEMA- JESÚS ES EL HIJO ETERNO DE DIOS (Cateq. Bautismal)
Nuestra experiencia
Cuando leemos en los evangelios todos aquellos milagros que Jesús hacía y todas las cosas bellísimas que enseñaba, nos preguntamos: ¿Quién es entonces Jesús?
Nosotros no podríamos dar una respuesta, si Dios mismo no lo hubiera dicho en el evangelio.
Hablemos, pues, un poco sobre Jesús:
-¿Cuáles son los milagros de Jesús que más nos admiran?
-¿Un hombre común y corriente podría hacer tantos milagros?
-¿Dios sí podría hacer todos esos milagros y muchos más?
-¿Cuántas Personas hay en Dios?
-¿Qué pensaban las personas cuando veían los milagros de Jesús?
La Palabra de Dios
-Leamos cómo, en el momento del bautismo de Jesús y en el día de su transfiguración, se oyó una voz en el cielo que decía: "Éste es mi Hijo amado". (Mateo 3, 13-17 y Mateo 17, 1-8)
Explicación del mensaje
-Cuando los apóstoles y muchas otras personas veían los milagros de Jesús, se preguntaban: ¿Quién podrá ser éste hombre que hace cosas tan maravillosas? Dios mismo se encargó de decirles en varias ocasiones: Éste es mi Hijo amado...Jesús, pues, es el Hijo eterno de Dios, porque Dios Padre tiene su Hijo Dios, desde toda la eternidad.
-Éstas cosas son muy difíciles para nosotros, los niños. Y también son difíciles para los grandes porque son cosas de Dios, cosas que los seres humanos no podemos comprender fácilmente. Pero como nosotros somos hijos adoptivos de Dios por el bautismo, tenemos en nuestro corazón algo que nos permite creer y aceptar la Palabra de Dios.
-El día de nuestro bautismo, como nosotros no podíamos hablar todavía, nuestros padres y padrinos, en nuestro nombre dijeron : Creo en Jesucristo, su único Hijo, nuestro Señor. Y por eso nos bautizaron: porque creemos que Jesús es el Hijo eterno de Dios. Qué bueno es ahora, ya con nuestras propias voces, decirle a Jesús que creemos en él. (p.20).
Mateo 3,13-17 y 17, 1-8
Éste es mi Hijo amado
Observa los dibujos sobre la Palabra de este tema. Da color al texto.
Este es mi Hijo amado
Desde hace veinte siglos los cristianos rezamos el credo. Vamos a aprenderlo, también nosotros, poco a poco. Y a medida que vayamos aprendiéndolo, lo recitaremos todas las noches.
Creo en Jesucristo, su único Hijo, nuestro Señor. (p.21)
Cuando leemos en los evangelios todos aquellos milagros que Jesús hacía y todas las cosas bellísimas que enseñaba, nos preguntamos: ¿Quién es entonces Jesús?
Nosotros no podríamos dar una respuesta, si Dios mismo no lo hubiera dicho en el evangelio.
Hablemos, pues, un poco sobre Jesús:
-¿Cuáles son los milagros de Jesús que más nos admiran?
-¿Un hombre común y corriente podría hacer tantos milagros?
-¿Dios sí podría hacer todos esos milagros y muchos más?
-¿Cuántas Personas hay en Dios?
-¿Qué pensaban las personas cuando veían los milagros de Jesús?
La Palabra de Dios
-Leamos cómo, en el momento del bautismo de Jesús y en el día de su transfiguración, se oyó una voz en el cielo que decía: "Éste es mi Hijo amado". (Mateo 3, 13-17 y Mateo 17, 1-8)
Explicación del mensaje
-Cuando los apóstoles y muchas otras personas veían los milagros de Jesús, se preguntaban: ¿Quién podrá ser éste hombre que hace cosas tan maravillosas? Dios mismo se encargó de decirles en varias ocasiones: Éste es mi Hijo amado...Jesús, pues, es el Hijo eterno de Dios, porque Dios Padre tiene su Hijo Dios, desde toda la eternidad.
-Éstas cosas son muy difíciles para nosotros, los niños. Y también son difíciles para los grandes porque son cosas de Dios, cosas que los seres humanos no podemos comprender fácilmente. Pero como nosotros somos hijos adoptivos de Dios por el bautismo, tenemos en nuestro corazón algo que nos permite creer y aceptar la Palabra de Dios.
-El día de nuestro bautismo, como nosotros no podíamos hablar todavía, nuestros padres y padrinos, en nuestro nombre dijeron : Creo en Jesucristo, su único Hijo, nuestro Señor. Y por eso nos bautizaron: porque creemos que Jesús es el Hijo eterno de Dios. Qué bueno es ahora, ya con nuestras propias voces, decirle a Jesús que creemos en él. (p.20).
Mateo 3,13-17 y 17, 1-8
Éste es mi Hijo amado
Observa los dibujos sobre la Palabra de este tema. Da color al texto.
Este es mi Hijo amado
Desde hace veinte siglos los cristianos rezamos el credo. Vamos a aprenderlo, también nosotros, poco a poco. Y a medida que vayamos aprendiéndolo, lo recitaremos todas las noches.
Creo en Jesucristo, su único Hijo, nuestro Señor. (p.21)
6 TEMA- LO QUE JESÚS NOS ENSEÑABA (Cateq. Bautismal)
Nuestra experiencia
Cuando leemos los evangelios, nos encantan los milagros maravillosos que Jesús hacía : él tenía poder sobre todas las cosas, curaba todos las enfermedades y podía hasta resucitar a los muertos.
Pero también nos fascinan y nos atraen las cosas que Jesús enseñaba. Todo lo que él dijo estaba lleno de sabiduría. Además, tenía una manera muy sencilla y muy clara de enseñar.
Le gustaba enseñar con parábolas:
-¿Sabes qué es una parábola, en el evangelio?
-¿Cómo debemos estudiar las parábolas de Jesús?
-¿Alguno sabe por casualidad alguna parábola?
-¿Cómo llamaban los apóstoles a Jesús ?
-¿Sabes tú quién es nuestro prójimo?
La palabra de Dios
-Leamos juntos una de las parábolas más bellas de Jesús, la del buen samaritano, que nos enseña el amor fraterno, (Lucas 10, 25-37).
Explicación del mensaje
-Jesús, cuando fue ya un hombre grande, dedicó la mayor parte del tiempo a enseñar. Se sentaba en una barca y enseñaba desde allí, o subía a una colinita y se sentaba a enseñar. Y cuando subió al templo de Jerusalén, también se puso a enseñar.
-Si Jesús enseñaba tanto, eso quiere decir que tiene muchas cosas para decirnos. Y él quiere que nosotros aprendamos todas esas cosas. Por eso, hay que leer los evangelios con gusto, fijándonos bien en todas las palabras de Jesús. Y si alguna nos gusta mucho, aprendámosla de memoria.
-Para nosotros, los niños, las enseñanzas de Jesús que más nos gustan son las parábolas. Son parecidas a los cuentos, porque Jesús las inventaba. Pero tienen una enseñanza en el fondo. Jesús quiere que nosotros aprendamos bien la enseñanza principal. La parábola del buen samaritano, por ejemplo, nos enseña a ser caritativos con los que necesitan. (p.18)
Lucas 10, 25-37
Parábola del buen samaritano
Ésta es una de las parábolas más hermosas de Jesús. Colorea al samaritano que ayuda al hombre al que asaltaron en el camino. Dibuja también un sol que los ilumina.
Hemos aprendido la parábola del buen samaritano.
Prometámosle a Dios que vamos a ser más caritativos con los pobres. Y siempre que leamos una parábola , tratemos de vivirla.
No nos dejes caer en tentación y líbranos del mal. (p.19)
Cuando leemos los evangelios, nos encantan los milagros maravillosos que Jesús hacía : él tenía poder sobre todas las cosas, curaba todos las enfermedades y podía hasta resucitar a los muertos.
Pero también nos fascinan y nos atraen las cosas que Jesús enseñaba. Todo lo que él dijo estaba lleno de sabiduría. Además, tenía una manera muy sencilla y muy clara de enseñar.
Le gustaba enseñar con parábolas:
-¿Sabes qué es una parábola, en el evangelio?
-¿Cómo debemos estudiar las parábolas de Jesús?
-¿Alguno sabe por casualidad alguna parábola?
-¿Cómo llamaban los apóstoles a Jesús ?
-¿Sabes tú quién es nuestro prójimo?
La palabra de Dios
-Leamos juntos una de las parábolas más bellas de Jesús, la del buen samaritano, que nos enseña el amor fraterno, (Lucas 10, 25-37).
Explicación del mensaje
-Jesús, cuando fue ya un hombre grande, dedicó la mayor parte del tiempo a enseñar. Se sentaba en una barca y enseñaba desde allí, o subía a una colinita y se sentaba a enseñar. Y cuando subió al templo de Jerusalén, también se puso a enseñar.
-Si Jesús enseñaba tanto, eso quiere decir que tiene muchas cosas para decirnos. Y él quiere que nosotros aprendamos todas esas cosas. Por eso, hay que leer los evangelios con gusto, fijándonos bien en todas las palabras de Jesús. Y si alguna nos gusta mucho, aprendámosla de memoria.
-Para nosotros, los niños, las enseñanzas de Jesús que más nos gustan son las parábolas. Son parecidas a los cuentos, porque Jesús las inventaba. Pero tienen una enseñanza en el fondo. Jesús quiere que nosotros aprendamos bien la enseñanza principal. La parábola del buen samaritano, por ejemplo, nos enseña a ser caritativos con los que necesitan. (p.18)
Lucas 10, 25-37
Parábola del buen samaritano
Ésta es una de las parábolas más hermosas de Jesús. Colorea al samaritano que ayuda al hombre al que asaltaron en el camino. Dibuja también un sol que los ilumina.
Hemos aprendido la parábola del buen samaritano.
Prometámosle a Dios que vamos a ser más caritativos con los pobres. Y siempre que leamos una parábola , tratemos de vivirla.
No nos dejes caer en tentación y líbranos del mal. (p.19)
TEMA 5- TODO LO QUE JESÚS HIZO Y ENSEÑÓ (Cateq. Bautismal)
Nuestra experiencia
La parte más bella de la Biblia son los cuatro evangelios. Cuando sepamos leer bien, podremos leer en los evangelios la historia de Jesús.
Por ahora, escuchamos a nuestros padres y profesores, y aprendemos algo de las cosas maravillosas que Jesús hizo cuando vivió en la tierra.
Los cuatro evangelios son: san Mateo, san Marcos, san Lucas y san Juan.
-¿Cuántos años hace que Jesús vivió en la tierra?
-¿Qué milagros de Jesús conoce cada uno de nosotros?
-¿Qué milagros sucedieron cuando nació Jesús?
-¿Cómo son los milagros? ¿Quién puede hacerlos?
-¿Quién fue la madre de Jesús y dónde nació él?
La palabra de Dios
Para que entendamos más y más todo el poder que Jesús tiene, leamos juntos alguno de sus milagros:
-La curación de un paralítico. (Lucas 5, 17-26)
-La resurrección de un muerto (Lucas 7, 11-17)
-La tempestad calmada. (Mateo 8, 23-27)
-La multiplicación del pan. (Juan 6,1-15)
Explicación del mensaje
-Todo niño bautizado, que está aprendiendo a leer, debe tener la ilusión de que sus primeras lecturas sean hechas en el libro escrito por Dios. Sabe leer es como ponerse en comunicación con todos los hombres que han escrito algo. Pero, ante todo, saber leer es la felicidad de recibir personalmente la carta que Dios ha escrito para nosotros: la Biblia.
-Entre todos los libros de la Biblia, los más bellos y fáciles para entender, los que nos cuentan las cosas más maravillosas son los cuatro evangelios, que nos cuentan la historia de Jesús en la tierra hace unos dos mil años. Y esa historia es bellísima.
-Nuestros padres nos han contado muchas cosas de Jesús. Pero si queremos ser buenos cristianos aprenderemos cada día perdido. Comencemos por pedir a papás y catequistas que nos cuenten los milagros de Jesús.
Juan 6, 1-15
Los milagros de Jesús
Dibuja el milagro de la multiplicación del pan u otro que conozcas o te guste.
Si ya comenzamos a leer, hagámosle a Jesús la promesa de leer todos los días un trocito del evangelio. Pensemos cuál es el milagro de Jesús, que más nos gusta.
Perdona nuestras ofensas, como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden.
La parte más bella de la Biblia son los cuatro evangelios. Cuando sepamos leer bien, podremos leer en los evangelios la historia de Jesús.
Por ahora, escuchamos a nuestros padres y profesores, y aprendemos algo de las cosas maravillosas que Jesús hizo cuando vivió en la tierra.
Los cuatro evangelios son: san Mateo, san Marcos, san Lucas y san Juan.
-¿Cuántos años hace que Jesús vivió en la tierra?
-¿Qué milagros de Jesús conoce cada uno de nosotros?
-¿Qué milagros sucedieron cuando nació Jesús?
-¿Cómo son los milagros? ¿Quién puede hacerlos?
-¿Quién fue la madre de Jesús y dónde nació él?
La palabra de Dios
Para que entendamos más y más todo el poder que Jesús tiene, leamos juntos alguno de sus milagros:
-La curación de un paralítico. (Lucas 5, 17-26)
-La resurrección de un muerto (Lucas 7, 11-17)
-La tempestad calmada. (Mateo 8, 23-27)
-La multiplicación del pan. (Juan 6,1-15)
Explicación del mensaje
-Todo niño bautizado, que está aprendiendo a leer, debe tener la ilusión de que sus primeras lecturas sean hechas en el libro escrito por Dios. Sabe leer es como ponerse en comunicación con todos los hombres que han escrito algo. Pero, ante todo, saber leer es la felicidad de recibir personalmente la carta que Dios ha escrito para nosotros: la Biblia.
-Entre todos los libros de la Biblia, los más bellos y fáciles para entender, los que nos cuentan las cosas más maravillosas son los cuatro evangelios, que nos cuentan la historia de Jesús en la tierra hace unos dos mil años. Y esa historia es bellísima.
-Nuestros padres nos han contado muchas cosas de Jesús. Pero si queremos ser buenos cristianos aprenderemos cada día perdido. Comencemos por pedir a papás y catequistas que nos cuenten los milagros de Jesús.
Juan 6, 1-15
Los milagros de Jesús
Dibuja el milagro de la multiplicación del pan u otro que conozcas o te guste.
Si ya comenzamos a leer, hagámosle a Jesús la promesa de leer todos los días un trocito del evangelio. Pensemos cuál es el milagro de Jesús, que más nos gusta.
Perdona nuestras ofensas, como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden.
2- PARTE- LA HISTORIA MAS BELLA DEL MUNDO (Cateq. Bautismal)
2- PARTE -LA HISTORIA MÁS BELLA DEL MUNDO
5. Todo lo que Jesús hizo y enseñó
6. Lo que Jesús nos enseñaba
7. Jesús es el Hijo eterno de Dios
8. El Hijo eterno de Dios se hizo hombre (p.15)
5. Todo lo que Jesús hizo y enseñó
6. Lo que Jesús nos enseñaba
7. Jesús es el Hijo eterno de Dios
8. El Hijo eterno de Dios se hizo hombre (p.15)
ORACIONES DEL CRISTIANO (Catequesis Bautismal)
Gloria al Padre
Gloria al Padre y al Hijo,
y al Espíritu Santo,
como era en el principio,
ahora y siempre,
por los siglos de los siglos. Amén.
Padre Nuestro
Padre nuestro,
que estás en el cielo,
santificado sea tu nombre.
Venga a nosotros tu reino.
Hágase tu voluntad
en la tierra como en el cielo.
Danos hoy
nuestro pan de cada día.
Perdona nuestras ofensas,
como también nosotros
perdonamos
a los que nos ofenden.
No nos dejes caer en la tentación,
y líbranos del mal. Amén.
Ave María
Dios te salve , María,
llena eres de gracia,
el señor es contigo,
bendita tú eres
entre todas las mujeres,
y bendito es el fruto
de tu vientre, Jesús.
Santa María Madre de Dios,
ruega por nosotros,
los pecadores,
ahora y en la hora
de nuestra muerte . Amén.
Gloria al Padre y al Hijo,
y al Espíritu Santo,
como era en el principio,
ahora y siempre,
por los siglos de los siglos. Amén.
Padre Nuestro
Padre nuestro,
que estás en el cielo,
santificado sea tu nombre.
Venga a nosotros tu reino.
Hágase tu voluntad
en la tierra como en el cielo.
Danos hoy
nuestro pan de cada día.
Perdona nuestras ofensas,
como también nosotros
perdonamos
a los que nos ofenden.
No nos dejes caer en la tentación,
y líbranos del mal. Amén.
Ave María
Dios te salve , María,
llena eres de gracia,
el señor es contigo,
bendita tú eres
entre todas las mujeres,
y bendito es el fruto
de tu vientre, Jesús.
Santa María Madre de Dios,
ruega por nosotros,
los pecadores,
ahora y en la hora
de nuestra muerte . Amén.
TEMA 4-LA CARTA QUE DIOS NOS ESCRIBIO (Cateq. Bautismal)
Nuestra experiencia
Nuestro Padre Dios nos ama tanto que nos ha hablado muchas veces y de muchas maneras. Más aún: Él quiso que sus palabras quedaran escritas en un libro, que es para nosotros como "la carta que Dios nos escribió".
Este libro se llama la Biblia. Tal vez nosotros lo hemos visto en nuestra casa.
Ahora vamos a conocerlo un poco más:
-¿Cuando un papá está lejos le escribe cartas a sus hijos?
-¿Alguna vez has recibido una carta que te alegró mucho?
-¿Cómo debemos leer la carta de Dios?
-¿Qué es lo que llamamos los cuatro evangelios?
-¿Cómo nos enseñó Jesús a leer la carta de Dios?
La Palabra de Dios
-Para entender por qué la lectura de la Palabra de Dios no produce siempre buenos frutos, leamos la parábola del sembrador (Marcos 4,1-9 y 13-20)
Explicación del mensaje
-Cuando leemos los evangelio, cada palabra es como una semilla que cae en nuestro corazón y que debe producir frutos. No siempre da todo lo que debe producir frutos. No siempre da todo lo que debe producir.
-Jesús nos explica en la parábola del sembrador lo que pasa:
-Unos no atienden la lectura porque están distraídos. Así la palabra de Dios ni siquiera entra en su corazón, como la semilla que cayó en el camino.
-Otros oyen con gusto lo que dice Dios, pero apenas salen se les olvida todo. La semilla empezó a nacer, pero no creció.
-Otros oyen la Palabra de Dios y comienzan a cumplirla. Sin embargo, se cansan muy pronto porque no tienen valor. Es como la espiga ahogada por las espinas.
-Jesús termina su parábola diciendo que si atendemos bien a sus palabras y las ponemos en práctica, haciendo un esfuerzo grande y generoso, entonces nuestra vida será como una cosecha abundante, que alegra a nuestro Padre Dios. (p.12)
Marcos 4, 1-9 y 13 -20
La parábola del sembrador
Dibuja lo que has escuchado en la parábola del sembrador, lo que sucede cuando se siembra en tierra buena.
Hagamos todo el esfuerzo para aprender a leer pronto y bien: así podremos leer los evangelios. Mientras tanto pidámosle a nuestro papá o mamá que nos lea la historia de Jesús.
Danos hoy nuestro pan de cada día. (p.13)
Nuestro Padre Dios nos ama tanto que nos ha hablado muchas veces y de muchas maneras. Más aún: Él quiso que sus palabras quedaran escritas en un libro, que es para nosotros como "la carta que Dios nos escribió".
Este libro se llama la Biblia. Tal vez nosotros lo hemos visto en nuestra casa.
Ahora vamos a conocerlo un poco más:
-¿Cuando un papá está lejos le escribe cartas a sus hijos?
-¿Alguna vez has recibido una carta que te alegró mucho?
-¿Cómo debemos leer la carta de Dios?
-¿Qué es lo que llamamos los cuatro evangelios?
-¿Cómo nos enseñó Jesús a leer la carta de Dios?
La Palabra de Dios
-Para entender por qué la lectura de la Palabra de Dios no produce siempre buenos frutos, leamos la parábola del sembrador (Marcos 4,1-9 y 13-20)
Explicación del mensaje
-Cuando leemos los evangelio, cada palabra es como una semilla que cae en nuestro corazón y que debe producir frutos. No siempre da todo lo que debe producir frutos. No siempre da todo lo que debe producir.
-Jesús nos explica en la parábola del sembrador lo que pasa:
-Unos no atienden la lectura porque están distraídos. Así la palabra de Dios ni siquiera entra en su corazón, como la semilla que cayó en el camino.
-Otros oyen con gusto lo que dice Dios, pero apenas salen se les olvida todo. La semilla empezó a nacer, pero no creció.
-Otros oyen la Palabra de Dios y comienzan a cumplirla. Sin embargo, se cansan muy pronto porque no tienen valor. Es como la espiga ahogada por las espinas.
-Jesús termina su parábola diciendo que si atendemos bien a sus palabras y las ponemos en práctica, haciendo un esfuerzo grande y generoso, entonces nuestra vida será como una cosecha abundante, que alegra a nuestro Padre Dios. (p.12)
Marcos 4, 1-9 y 13 -20
La parábola del sembrador
Dibuja lo que has escuchado en la parábola del sembrador, lo que sucede cuando se siembra en tierra buena.
Hagamos todo el esfuerzo para aprender a leer pronto y bien: así podremos leer los evangelios. Mientras tanto pidámosle a nuestro papá o mamá que nos lea la historia de Jesús.
Danos hoy nuestro pan de cada día. (p.13)
viernes, 10 de julio de 2015
TEMA 3-LOS BAUTIZADOS SOMOS DE NUEVO HIJOS DE DIOS (Cateq. Bautismal)
Nuestra experiencia
En el principio Dios quiso que todos los hombres y mujeres fueran sus hijos. Sin embargo, las cosas no fueron así porque muy pronto la humanidad abandonó a Dios su Padre, y se olvidó de Él.
Es una historia triste, que más tarde recordaremos en detalle. Por ahora, nos basta recordar que nosotros volvimos a ser hijos de Dios el día de nuestro bautismo.
- ¿ Sabes la fecha del bautismo? ¿Celebras esa fecha?
- ¿Tus padres sufren cuando tú les desobedeces?
- ¿Qué es un pecado?
- ¿Por qué desobedecieron a Dios los primeros hombres?
- ¿Cómo supimos nosotros toda esa historia?
La Palabra de Dios
- Para entender cuánto se alegró Dios el día de nuestro bautismo, leamos la parábola del hijo pródigo. (Lucas 15, 11-32)
Explicación del mensaje
- Dios estaba feliz con los hombres y mujeres, sus hijos. Pero el demonio, que ya había pecado contra Dios, tuvo envidia de nosotros y nos invitó a desobedecerle. Los primeros humanos desobedecieron a Dios por orgullo. Y Dios tuvo que castigarlos. Porque Dios es justo: castiga todo lo malo y premia todo lo bueno.
- Por eso los niños que nacen en el mundo, nacen sin la gracia de ser hijos de Dios. Nacen en pecado original. Y así nacimos también nosotros. Solo la Virgen María nació sin pecado original. Pero Dios, que nos quiere tanto, ya había inventado el remedio: el Bautismo. Y cuando nos bautizaron, entonces volvimos a ser hijos de Dios.
- Cuando el hijo pródigo, según la parábola que nos contó Jesús, volvió a la casa, el padre hizo una gran fiesta. De manera semejante Dios hizo también una gran fiesta el día de nuestro bautismo. Y nuestros papacitos hicieron una fiesta. Las fiestas se hacen cuando estamos muy contentos porque ha sucedido algo importante. Y qué puede ser más importante para nosotros que tener a Dios como Padre. (p.10)
La parábola del hijo pródigo
Dibuja el abrazo entre el hijo pródigo y su padre.
Al final de este año, nosotros celebraremos una fiesta: la fiesta de los hijos de Dios. Tenemos que ir preparándola desde ahora ,porque ya sentimos la alegría de ser hijos de Dios.
Venga a nosotros tu reino, hágase tu voluntad así en la tierra como en el cielo. (p.11)
En el principio Dios quiso que todos los hombres y mujeres fueran sus hijos. Sin embargo, las cosas no fueron así porque muy pronto la humanidad abandonó a Dios su Padre, y se olvidó de Él.
Es una historia triste, que más tarde recordaremos en detalle. Por ahora, nos basta recordar que nosotros volvimos a ser hijos de Dios el día de nuestro bautismo.
- ¿ Sabes la fecha del bautismo? ¿Celebras esa fecha?
- ¿Tus padres sufren cuando tú les desobedeces?
- ¿Qué es un pecado?
- ¿Por qué desobedecieron a Dios los primeros hombres?
- ¿Cómo supimos nosotros toda esa historia?
La Palabra de Dios
- Para entender cuánto se alegró Dios el día de nuestro bautismo, leamos la parábola del hijo pródigo. (Lucas 15, 11-32)
Explicación del mensaje
- Dios estaba feliz con los hombres y mujeres, sus hijos. Pero el demonio, que ya había pecado contra Dios, tuvo envidia de nosotros y nos invitó a desobedecerle. Los primeros humanos desobedecieron a Dios por orgullo. Y Dios tuvo que castigarlos. Porque Dios es justo: castiga todo lo malo y premia todo lo bueno.
- Por eso los niños que nacen en el mundo, nacen sin la gracia de ser hijos de Dios. Nacen en pecado original. Y así nacimos también nosotros. Solo la Virgen María nació sin pecado original. Pero Dios, que nos quiere tanto, ya había inventado el remedio: el Bautismo. Y cuando nos bautizaron, entonces volvimos a ser hijos de Dios.
- Cuando el hijo pródigo, según la parábola que nos contó Jesús, volvió a la casa, el padre hizo una gran fiesta. De manera semejante Dios hizo también una gran fiesta el día de nuestro bautismo. Y nuestros papacitos hicieron una fiesta. Las fiestas se hacen cuando estamos muy contentos porque ha sucedido algo importante. Y qué puede ser más importante para nosotros que tener a Dios como Padre. (p.10)
La parábola del hijo pródigo
Dibuja el abrazo entre el hijo pródigo y su padre.
Al final de este año, nosotros celebraremos una fiesta: la fiesta de los hijos de Dios. Tenemos que ir preparándola desde ahora ,porque ya sentimos la alegría de ser hijos de Dios.
Venga a nosotros tu reino, hágase tu voluntad así en la tierra como en el cielo. (p.11)
viernes, 19 de diciembre de 2014
TEMA 2 DE BAUTISMO: NUESTRO PADRE ESTA EN LOS CIELOS (Cateq. Bautismal)
2-NUESTRO PADRE ESTA EN LOS CIELOS
Nuestra experiencia
Mientras más miramos las cosas que hay en el mundo, más comprendemos el poder y la bondad del que las hizo. Por eso decimos con gusto que creemos en un solo Dios, Padre, creador del cielo y de la tierra.
Pero fijémonos bien en lo que hemos dicho: que Dios es creador del cielo y de la tierra, y que es Padre.
Sí, el creador del cielo y la tierra es también nuestro padre. Hablemos sobre esto:
- ¿Por qué quieres tanto a tu papá?
-¿Por qué sería muy triste no tener papá?
-¿Por qué sería muy bueno tener un papá como Dios?
-¿Desde cuándo somos nosotros "hijos de Dios"?
-¿En qué fecha comenzaste tú a tener a Dios como Padre?
La Palabra de Dios
- Leamos y escuchemos cómo hemos de buscar primero el reino de Dios. (Mateo 6, 25-32)
Explicación del mensaje
- Después de haber hecho todo el mundo, dijo Dios: "Ahora sí, hagamos al hombre". Y Dios hizo a la humanidad con un inmenso cariño. Todo lo que Dios había hecho antes era para los hombres y mujeres. Y Dios estaba feliz de hacernos a nosotros, que somos la más perfecta de todas sus criaturas. Dios nos amaba desde antes de hacernos. Y cuando nos hizo, nos miró con una inmensa ternura.
- Dios nos hizo a los seres humanos inteligentes y capaces de amar. Eso no lo tiene ninguna otra criatura de la tierra. Ni los astros tampoco. El sol y la luna son muy bellos, pero no pueden pensar ni amar. Sólo nosotros, los hombres y mujeres, pensamos y amamos. Y Dios nos hizo así, porque quería también que aprovechemos nuestra inteligencia estudiando mucho.
- Pero Dios no se contentó con eso. Quiso que fuéramos sus hijos. Él quería ser nuestro Padre. Quería llamarnos con ese nombre tan dulce "hijos míos". Y quería que nosotros lo llamáramos "Padre". Y nos dio ese regalo magnífico: ser hijos de Dios. Pensemos que, si Dios hace tantas cosas bellas en el mundo, qué no hará por nosotros que somos sus hijos. (p.8)
Busquen primero el reino de Dios
Dibuja un niño y una niña rodeados de lirios y de aves.
- Fíjense en las aves del cielo; ni siembran ni cosechan ni guardan en graneros, y sin embargo el Padre celestial las alimenta...
Fíjense cómo crecen los lirios del campo; no se fatigan ni tejen;...
Dios la viste así, ¿ qué no hará con ustedes?
Todos los días debemos agradecerte a Dios que nos haya hecho hijos suyos. Guardemos un momento de silencio y digamos a Dios, en nuestro corazón : ¡ Gracias , Padre!
Padre nuestro, que estás en el cielo, santificado sea tu nombre. (p.9).
Nuestra experiencia
Mientras más miramos las cosas que hay en el mundo, más comprendemos el poder y la bondad del que las hizo. Por eso decimos con gusto que creemos en un solo Dios, Padre, creador del cielo y de la tierra.
Pero fijémonos bien en lo que hemos dicho: que Dios es creador del cielo y de la tierra, y que es Padre.
Sí, el creador del cielo y la tierra es también nuestro padre. Hablemos sobre esto:
- ¿Por qué quieres tanto a tu papá?
-¿Por qué sería muy triste no tener papá?
-¿Por qué sería muy bueno tener un papá como Dios?
-¿Desde cuándo somos nosotros "hijos de Dios"?
-¿En qué fecha comenzaste tú a tener a Dios como Padre?
La Palabra de Dios
- Leamos y escuchemos cómo hemos de buscar primero el reino de Dios. (Mateo 6, 25-32)
Explicación del mensaje
- Después de haber hecho todo el mundo, dijo Dios: "Ahora sí, hagamos al hombre". Y Dios hizo a la humanidad con un inmenso cariño. Todo lo que Dios había hecho antes era para los hombres y mujeres. Y Dios estaba feliz de hacernos a nosotros, que somos la más perfecta de todas sus criaturas. Dios nos amaba desde antes de hacernos. Y cuando nos hizo, nos miró con una inmensa ternura.
- Dios nos hizo a los seres humanos inteligentes y capaces de amar. Eso no lo tiene ninguna otra criatura de la tierra. Ni los astros tampoco. El sol y la luna son muy bellos, pero no pueden pensar ni amar. Sólo nosotros, los hombres y mujeres, pensamos y amamos. Y Dios nos hizo así, porque quería también que aprovechemos nuestra inteligencia estudiando mucho.
- Pero Dios no se contentó con eso. Quiso que fuéramos sus hijos. Él quería ser nuestro Padre. Quería llamarnos con ese nombre tan dulce "hijos míos". Y quería que nosotros lo llamáramos "Padre". Y nos dio ese regalo magnífico: ser hijos de Dios. Pensemos que, si Dios hace tantas cosas bellas en el mundo, qué no hará por nosotros que somos sus hijos. (p.8)
Busquen primero el reino de Dios
Dibuja un niño y una niña rodeados de lirios y de aves.
- Fíjense en las aves del cielo; ni siembran ni cosechan ni guardan en graneros, y sin embargo el Padre celestial las alimenta...
Fíjense cómo crecen los lirios del campo; no se fatigan ni tejen;...
Dios la viste así, ¿ qué no hará con ustedes?
Todos los días debemos agradecerte a Dios que nos haya hecho hijos suyos. Guardemos un momento de silencio y digamos a Dios, en nuestro corazón : ¡ Gracias , Padre!
Padre nuestro, que estás en el cielo, santificado sea tu nombre. (p.9).
TEMA 1 DE BAUTISMO: LA CASA QUE DIOS HIZO PARA NOSOTROS (Cateq. Bautismal)
1-LA CASA QUE DIOS HIZO PARA NOSOTROS
Nuestra experiencia
Nos reunimos como hermanos, como si formáramos una sola familia. Y es cierto que somos hermanos y que formamos una sola familia : la familia de Dios.
Pero, ¿Quién es Dios? Sin duda nuestros papacitos nos han hablado de Él. Hablemos todos sobre Él y respondamos sin miedo a estas preguntas:
- ¿Te gusta la casa donde vives? ¿Por qué te gusta?
- ¿Quién hizo o quién compró todas las cosas de la casa?
- ¿Te has fijado que el mundo es como una casa más grande?
- ¿Quién habrá hecho todo lo que hay en el cielo y en la tierra?
- ¿En quién pensaba Dios cuando hizo el mundo?
La Palabra de Dios
- Leamos y escuchemos cómo Dios creó los cielos y la tierra. (Génesis 1,1-25)
Explicación del mensaje
- Dios mismo nos contó que Él hizo el cielo y la tierra (Génesis 1, 1-25). Y es maravilloso pensar cómo Dios, ese Ser infinitamente inteligente e infinitamente poderoso, se entretiene haciendo, poco a poco, este mundo: desde el primer átomo hasta la perfección de esos millones y millones de astros y de seres que nosotros descubrimos todos los días.
- Pero lo más bello de esta historia es que Dios hizo el mundo material pensando en nosotros, en todos los hombres. Dios es como un buen papá, que construye una casa grande y la arregla y la adorna con mil cosas pensando en sus hijos: en los hijos que van a nacer, a crecer y a ser felices en esa casa.
- Cuando Dios hizo el mundo, lleno de casas lindas, tenía una ilusión : Dios quería que nosotros, al ver el mundo, pensáramos en Él. Por eso lo hizo tan bello: para que nosotros comprendiéramos que Él es inteligente, poderoso y bueno. Todas las bellezas y perfecciones que hay en el mundo, todo el orden que existe entre las criaturas, todo eso es simplemente una prueba del poder, la inteligencia y de la bondad de Dios. (p.6).
Génesis 1, 1-25
Colorea las cosas que Dios creó y dibuja, al final, alguna de las cosas bellas que vemos en el mundo.
Que exista la luz Que haya lumbreras en el firmamento Que se acumulen las aguas
Y aparezcan los continentes.
Que brote en la tierra verdor Que bullan las aguas de bichos vivientes.
Que produzca la tierra vivientes según sus especies.
Cuando veamos algo muy bonito, démosle gracias a Dios. Y todas las noches, antes de dormirnos, démosle también gracias por todas las cosas lindas que hemos encontrado ese día.
CREO EN DIOS PADRE TODOPODEROSO,
CREADOR DEL CIELO Y DE LA TIERRA. (P.7).
Nuestra experiencia
Nos reunimos como hermanos, como si formáramos una sola familia. Y es cierto que somos hermanos y que formamos una sola familia : la familia de Dios.
Pero, ¿Quién es Dios? Sin duda nuestros papacitos nos han hablado de Él. Hablemos todos sobre Él y respondamos sin miedo a estas preguntas:
- ¿Te gusta la casa donde vives? ¿Por qué te gusta?
- ¿Quién hizo o quién compró todas las cosas de la casa?
- ¿Te has fijado que el mundo es como una casa más grande?
- ¿Quién habrá hecho todo lo que hay en el cielo y en la tierra?
- ¿En quién pensaba Dios cuando hizo el mundo?
La Palabra de Dios
- Leamos y escuchemos cómo Dios creó los cielos y la tierra. (Génesis 1,1-25)
Explicación del mensaje
- Dios mismo nos contó que Él hizo el cielo y la tierra (Génesis 1, 1-25). Y es maravilloso pensar cómo Dios, ese Ser infinitamente inteligente e infinitamente poderoso, se entretiene haciendo, poco a poco, este mundo: desde el primer átomo hasta la perfección de esos millones y millones de astros y de seres que nosotros descubrimos todos los días.
- Pero lo más bello de esta historia es que Dios hizo el mundo material pensando en nosotros, en todos los hombres. Dios es como un buen papá, que construye una casa grande y la arregla y la adorna con mil cosas pensando en sus hijos: en los hijos que van a nacer, a crecer y a ser felices en esa casa.
- Cuando Dios hizo el mundo, lleno de casas lindas, tenía una ilusión : Dios quería que nosotros, al ver el mundo, pensáramos en Él. Por eso lo hizo tan bello: para que nosotros comprendiéramos que Él es inteligente, poderoso y bueno. Todas las bellezas y perfecciones que hay en el mundo, todo el orden que existe entre las criaturas, todo eso es simplemente una prueba del poder, la inteligencia y de la bondad de Dios. (p.6).
Génesis 1, 1-25
Colorea las cosas que Dios creó y dibuja, al final, alguna de las cosas bellas que vemos en el mundo.
Que exista la luz Que haya lumbreras en el firmamento Que se acumulen las aguas
Y aparezcan los continentes.
Que brote en la tierra verdor Que bullan las aguas de bichos vivientes.
Que produzca la tierra vivientes según sus especies.
Cuando veamos algo muy bonito, démosle gracias a Dios. Y todas las noches, antes de dormirnos, démosle también gracias por todas las cosas lindas que hemos encontrado ese día.
CREO EN DIOS PADRE TODOPODEROSO,
CREADOR DEL CIELO Y DE LA TIERRA. (P.7).
jueves, 18 de diciembre de 2014
1-PARTE- LOS BAUTIZADOS SOMOS HIJOS DE DIOS
1 PARTE-LOS BAUTIZADOS SOMOS HIJOS DE DIOS
1. La casa que Dios hizo para nosotros
2. Nuestro Padre está en los cielos
3. Los bautizados somos de nuevo hijos de Dios
4. La carta que Dios nos escribió (p.5).
1. La casa que Dios hizo para nosotros
2. Nuestro Padre está en los cielos
3. Los bautizados somos de nuevo hijos de Dios
4. La carta que Dios nos escribió (p.5).
PAUTAS PARA LOS PADRES Y CATEQUISTAS (Cateq. bautismal)
PAUTAS PARA LOS PADRES Y CATEQUISTAS
Este texto está escrito para los niños que no saben leer. Lo cual significa que no está escrito para los niños, sino para los catequistas y padres de familia, que deben explicarles a los niños cada una de las lecciones. E insistimos en la participación activa de los padres de familia, que deben repetir con sus palabras las explicaciones que el catequista da en el encuentro de catequesis.
Catequistas y padres de familia deben adaptar su lenguaje a la capacidad de los niños, buscando nuevos ejemplos y figuras, para hacerles entender el mensaje. Este texto les sirve a ellos como guía en sus explicaciones.
Y los niños, entonces, ¿ qué deben hacer? Guiados por su catequista y por sus familiares, pueden seguir este esquema:
1. Nuestra experiencia [Diálogo entre niños]
Partimos siempre de la experiencia de los niños.
. En unos breves párrafos se resume lo que viven o pueden descubrir. Conviene comentarlo con ellos.
. Mediante preguntas (siempre se ponen cinco, pero pueden ser otras), el catequista guiará el diálogo entre los niños de modo que puedan aportar sus pequeñas experiencias de vida. Los padres catequistas pueden ver algunas claves de respuestas en www.ppc-editorial.com/cartago.html.
2. La Palabra de Dios [Escuchamos y proclamamos]
Se proclaman desde una biblia los textos de la Palabra de Dios que se señalan en cada caso y se escuchan con atención y respeto.
Se medita y se comenta después lo que se nos dice.
Ojalá pudieran recibir este mensaje con imágenes. Se colorean las que hay(en el texto) y se dibujan otras nuevas(en la página de la derecha de cada libro). [Los dibujos se pueden hacer, o al menos colorear, fuera de la sesión de catequesis].
3. Explicación del mensaje
El catequista explica el contenido central del tema.
. Hará que los niños se fijen también en la imagen que acompaña a estos párrafos, relacionándola con el contenido del texto.
. Mientras tanto o al final, pueden ir dibujando, en grupo o personalmente, la escena del evangelio con sus mutuos comentarios, y así van asimilando el mensaje.
4. Expresión de la fe
Al final, los niños deben aprender de memoria la frasecita del Credo o de la oración correspondiente. Y tratarán de cumplir las sugerencias que se les hace, para celebrar y vivir su fe.(p.4)
Este texto está escrito para los niños que no saben leer. Lo cual significa que no está escrito para los niños, sino para los catequistas y padres de familia, que deben explicarles a los niños cada una de las lecciones. E insistimos en la participación activa de los padres de familia, que deben repetir con sus palabras las explicaciones que el catequista da en el encuentro de catequesis.
Catequistas y padres de familia deben adaptar su lenguaje a la capacidad de los niños, buscando nuevos ejemplos y figuras, para hacerles entender el mensaje. Este texto les sirve a ellos como guía en sus explicaciones.
Y los niños, entonces, ¿ qué deben hacer? Guiados por su catequista y por sus familiares, pueden seguir este esquema:
1. Nuestra experiencia [Diálogo entre niños]
Partimos siempre de la experiencia de los niños.
. En unos breves párrafos se resume lo que viven o pueden descubrir. Conviene comentarlo con ellos.
. Mediante preguntas (siempre se ponen cinco, pero pueden ser otras), el catequista guiará el diálogo entre los niños de modo que puedan aportar sus pequeñas experiencias de vida. Los padres catequistas pueden ver algunas claves de respuestas en www.ppc-editorial.com/cartago.html.
2. La Palabra de Dios [Escuchamos y proclamamos]
Se proclaman desde una biblia los textos de la Palabra de Dios que se señalan en cada caso y se escuchan con atención y respeto.
Se medita y se comenta después lo que se nos dice.
Ojalá pudieran recibir este mensaje con imágenes. Se colorean las que hay(en el texto) y se dibujan otras nuevas(en la página de la derecha de cada libro). [Los dibujos se pueden hacer, o al menos colorear, fuera de la sesión de catequesis].
3. Explicación del mensaje
El catequista explica el contenido central del tema.
. Hará que los niños se fijen también en la imagen que acompaña a estos párrafos, relacionándola con el contenido del texto.
. Mientras tanto o al final, pueden ir dibujando, en grupo o personalmente, la escena del evangelio con sus mutuos comentarios, y así van asimilando el mensaje.
4. Expresión de la fe
Al final, los niños deben aprender de memoria la frasecita del Credo o de la oración correspondiente. Y tratarán de cumplir las sugerencias que se les hace, para celebrar y vivir su fe.(p.4)
SOMOS HIJOS DE DIOS: Reflexión sobre el Bautismo(J.G.Calderón)
SOMOS HIJOS DE DIOS: Reflexión sobre el bautismo
(José Gabriel Calderón, Obispo emérito de Cartago) Autor del catecismo y sus reflexiones.
"Somos hijos de Dios"
Afirmaba San Ambrosio: "El Bautismo, tesoro de nuestra alma", una bella sentencia que la Iglesia, desde sus orígenes y por encargo del mismo Señor, enseña y proclama: "Vayan, pues a las gentes de todas las naciones y háganlas mis discípulos, bautícenlas en el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo" (Mt 28, 19-20). Es el sacramento primero que concede la gracia de la filiación divina y los derechos que otorga la Iglesia; un nuevo bautizado es un nuevo miembro que enriquece a la comunidad cristiana y se llena de la fortaleza del Espíritu para dar testimonio del Señor Jesús, muerto y resucitado.
La primitiva catequesis cuidaba con especial dedicación y seriedad del primer anuncio que era la buena noticia del evangelio; los candidatos a este sacramento se conmovían y, expectantes, se preparaban para celebrar con significativa riqueza litúrgica, doctrinal y simbólica este gran momento; todo era enteramente novedoso en y para la vida de los nuevos creyentes que, desde ese momento, se unían a la comunidad de quienes vivían bajo el signo de la regeneración, de la recreación, de la amistad cercana y familiar con el Salvador. La celebración sacramental del Bautismo era el sello espiritual indeleble: la señal de la cruz sobre la frente del candidato , la recepción a las puertas de la Iglesia, el ser sumergido en la fuente lustral, la unción con el óleo santo, la nueva y blanca vestidura, la luz encendida desde la misma Luz (signo del Señor Resucitado), el compromiso de padres y padrinos apuntaban a un mysterium vivido y celebrado.
Hoy, para infortunio de nuestros candidatos a tan bello sacramento, prevalece la proyección social sobre la religiosa y doctrinal; poco se busca comprender y, menos, valorar la alegría y la certeza celebrativa que el Bautismo nos proporciona haciéndonos hijos de Dios.
San Agustín, en el sermón 260 A (primer párrafo), después de bautizar a un grupo de párvulos , se expresaba así:
Mi sermón se dirige a vosotros, niños recién nacidos,
pequeños en Cristo, nuevo retoño de la Iglesia, gracia del Padre,
fecundidad de la madre, germen piadoso y enjambre nuevo,
flor de nuestro honor y fruto de nuestra fatiga, gozo y corona mía...
(Monseñor José Alejandro Castaño Arbeláez, Obispo de Cartago) (p.3)
(José Gabriel Calderón, Obispo emérito de Cartago) Autor del catecismo y sus reflexiones.
"Somos hijos de Dios"
Afirmaba San Ambrosio: "El Bautismo, tesoro de nuestra alma", una bella sentencia que la Iglesia, desde sus orígenes y por encargo del mismo Señor, enseña y proclama: "Vayan, pues a las gentes de todas las naciones y háganlas mis discípulos, bautícenlas en el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo" (Mt 28, 19-20). Es el sacramento primero que concede la gracia de la filiación divina y los derechos que otorga la Iglesia; un nuevo bautizado es un nuevo miembro que enriquece a la comunidad cristiana y se llena de la fortaleza del Espíritu para dar testimonio del Señor Jesús, muerto y resucitado.
La primitiva catequesis cuidaba con especial dedicación y seriedad del primer anuncio que era la buena noticia del evangelio; los candidatos a este sacramento se conmovían y, expectantes, se preparaban para celebrar con significativa riqueza litúrgica, doctrinal y simbólica este gran momento; todo era enteramente novedoso en y para la vida de los nuevos creyentes que, desde ese momento, se unían a la comunidad de quienes vivían bajo el signo de la regeneración, de la recreación, de la amistad cercana y familiar con el Salvador. La celebración sacramental del Bautismo era el sello espiritual indeleble: la señal de la cruz sobre la frente del candidato , la recepción a las puertas de la Iglesia, el ser sumergido en la fuente lustral, la unción con el óleo santo, la nueva y blanca vestidura, la luz encendida desde la misma Luz (signo del Señor Resucitado), el compromiso de padres y padrinos apuntaban a un mysterium vivido y celebrado.
Hoy, para infortunio de nuestros candidatos a tan bello sacramento, prevalece la proyección social sobre la religiosa y doctrinal; poco se busca comprender y, menos, valorar la alegría y la certeza celebrativa que el Bautismo nos proporciona haciéndonos hijos de Dios.
San Agustín, en el sermón 260 A (primer párrafo), después de bautizar a un grupo de párvulos , se expresaba así:
Mi sermón se dirige a vosotros, niños recién nacidos,
pequeños en Cristo, nuevo retoño de la Iglesia, gracia del Padre,
fecundidad de la madre, germen piadoso y enjambre nuevo,
flor de nuestro honor y fruto de nuestra fatiga, gozo y corona mía...
(Monseñor José Alejandro Castaño Arbeláez, Obispo de Cartago) (p.3)
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